En la UDH, el tratamiento de la adicción a fentanilo y otros opioides incluye, cuando está indicado, un abordaje farmacológico supervisado por un equipo médico y psiquiátrico propio, presente en todos los centros. Durante la fase de desintoxicación y estabilización clínica se utilizan medicamentos para aliviar síntomas de abstinencia, regular el sueño, la ansiedad o el estado de ánimo, siempre con controles periódicos y ajustes en función de la respuesta del paciente y de su situación física.
A lo largo del proceso terapéutico, el tratamiento asistido con medicación se integra en el programa psicoterapéutico, especialmente en pacientes con comorbilidad psiquiátrica (depresión, trastornos de ansiedad, trastornos de personalidad u otros cuadros). El objetivo es mejorar la estabilidad clínica y favorecer la participación activa en la terapia, revisando de forma regular la pauta farmacológica, la necesidad de mantenerla o modificarla y la coordinación con otros especialistas si fuera necesario.