El trastorno por consumo de alcohol a veces empieza con un patrón que parece moderado. Con el tiempo, el consumo de alcohol se vuelve más frecuente, aumenta la cantidad de alcohol, aparece tolerancia al alcohol y surgen problemas con el alcohol en casa, en el trabajo o en la salud.
En Guadalsalus tratamos la adicción al alcohol con ayuda profesional y un plan médico y psicológico. Nuestra Unidad de Desintoxicación Hospitalaria funciona como un centro de desintoxicación de alcohol cuando existe dependencia física y síntomas de abstinencia, y después continuamos con rehabilitación mediante terapia individual, grupal y familiar, además de seguimiento para sostener los cambios y aprender cómo dejar el alcohol.
Si necesitas ayuda, llámanos o escríbenos, estamos disponibles 24 horas para una valoración confidencial.
Un ingreso de 21 días puede cambiar tu vida
Consulta condiciones y disponibilidad de ingreso en la UDH Vithas Guadalsalus
¿Qué es la adicción al alcohol y por qué no es solo beber alcohol?
La adicción al alcohol, también conocida como alcoholismo, es una forma de adicción en la que el paciente pierde el control sobre el impulso de beber alcohol, incluso cuando quiere parar. En el desarrollo de la adicción, el consumo puede pasar de un consumo moderado de alcohol a un uso cada vez más frecuente, hasta volverse un consumo excesivo y prolongado.
En ese punto aparecen tolerancia y dependencia al alcohol, y consumir alcohol deja de ser una decisión para convertirse en una necesidad. Esto implica cambios físicos, psicológicos y sociales que sostienen los problemas de alcoholismo.
Cuando existe dependencia física, dejarlo de golpe puede provocar síntomas de abstinencia y otros problemas relacionados con el alcohol. Esa fase médica más aguda se aborda en la desintoxicación hospitalaria, con el objetivo de estabilizar a la persona con seguridad y preparar el tratamiento del alcoholismo.
Tratamiento especializado para el alcoholismo
Valoración inicial
El tratamiento en la UDH empieza con una valoración clínica completa. En la primera entrevista médica y psicológica revisamos tu historia de consumo reiterado de alcohol, la evolución hacia un uso excesivo de alcohol, y si ha habido episodios de atracón de alcohol o periodos de consumo excesivo y prolongado.
También exploramos síntomas del alcoholismo como pérdida de control, tolerancia y cambios emocionales, además de tu salud física, tu estado psiquiátrico y el contexto familiar y social. Esta fase sirve para entender causas y consecuencias en tu caso concreto y para diseñar un plan seguro y realista desde el primer día. Al contar con equipo médico y psiquiátrico propio, la evaluación integra lo físico y lo psicológico sin separar procesos.
Desintoxicación si es necesaria
Cuando hay dependencia física del alcohol, el primer paso es una desintoxicación médica en la propia Unidad de Desintoxicación Hospitalaria. Su objetivo es estabilizar al paciente de forma segura y reducir los riesgos de los síntomas de abstinencia, que pueden ser intensos cuando el cuerpo ya se ha adaptado a demasiado alcohol.
Esta fase suele durar 21 días y está pensada para personas que necesitan mantener su vida laboral o familiar mientras reciben atención hospitalaria. La desintoxicación ayuda a salir del abuso de alcohol sin exponerse a complicaciones médicas. Si necesitas dejar el alcohol con seguridad, te explicamos la desintoxicación paso a paso.
Tratamiento psicológico y rehabilitación
Tras la desintoxicación, se trabajan los problemas de adicción más allá de dejar de beber alcohol, porque el efecto del alcohol suele estar ligado a emociones, hábitos y entornos que hay que transformar para sostener el cambio. Se combina terapia individual para abordar motivación, manejo del malestar y formas más sanas de lidiar con el estrés, con terapia grupal y psicoeducación para aprender herramientas prácticas, romper el aislamiento y fortalecer el compromiso. También se integra la terapia familiar cuando es necesaria para reparar dinámicas dañadas, mejorar la comunicación y preparar una vuelta a casa con más apoyo.
En el tratamiento del alcoholismo es habitual usar enfoques cognitivo conductuales y de entrevista motivacional, y sumar terapia centrada en trauma cuando el consumo ha funcionado como respuesta a dolor emocional o experiencias de violencia.
Prevención de recaídas y seguimiento
La última parte del tratamiento se centra en prevenir recaídas y consolidar la vida fuera del centro. Se construye un plan personalizado que identifica señales tempranas, situaciones de riesgo y estrategias concretas para responder antes de que el consumo vuelva a escalar.
También se prepara la reincorporación progresiva a la rutina con revisiones clínicas y apoyo terapéutico tras el alta. En algunos casos se recomienda un grupo de apoyo como sostén adicional, siempre adaptado a la situación de cada persona. El objetivo es que no dependas solo de la fuerza de voluntad, sino de un sistema de herramientas, acompañamiento y seguimiento que reduzca las consecuencias de la adicción y favorezca una estabilidad real.
El programa adecuado para cada caso de alcoholismo
Existen distintos programas para tratar la adicción al alcohol porque no todas las personas llegan en el mismo punto ni con las mismas responsabilidades. La elección del nivel de atención se decide tras la valoración inicial, buscando siempre el equilibrio entre seguridad clínica y viabilidad para tu vida real.
Ingreso hospitalario en UDH (desintoxicación breve)
El ingreso es hospitalario y de corta duración, con supervisión médica y psiquiátrica propia. Suele encajar en personas que han intentado dejarlo sin éxito, que han tenido consumos excesivos y prolongados, o que necesitan estabilizarse para poder empezar terapia sin riesgo.
También puede ser una opción para adolescentes cuando se requiere un entorno clínico controlado.
Programa residencial o internamiento terapéutico
Cuando el alcoholismo ha impactado de forma profunda en la rutina, la salud mental o el entorno familiar, el ingreso residencial permite trabajar con más intensidad y continuidad. Aquí el foco ya no está en la abstinencia aguda, sino en la rehabilitación psicológica, emocional y social.
Es especialmente útil si hay recaídas repetidas, dificultades para sostener el cambio fuera de un entorno estructurado, o problemas de adicción asociados. En Guadalsalus, las unidades están separadas por identidad de género para ofrecer un espacio terapéutico protegido y coherente con cada paciente.
Tratamiento ambulatorio intensivo
Para personas que pueden mantener parte de su vida diaria (trabajo, familia, estudios) y no requieren ingreso residencial, el programa ambulatorio combina terapia individual, grupal y familiar con seguimiento clínico. Es adecuado cuando hay motivación para el cambio, una red mínima de apoyo y estabilidad suficiente para sostener el proceso fuera del centro.
Combinaciones y continuidad asistencial
En la práctica, el tratamiento suele avanzar por etapas. Algunas personas empiezan con un ingreso breve en la UDH para desintoxicación hospitalaria y, una vez estabilizadas, continúan con un programa ambulatorio intensivo. Otras necesitan primero un periodo residencial y después pasan a tratamiento posterior para reforzar lo aprendido en su vida diaria.
El plan se ajusta según tu evolución y tus necesidades en cada fase. Nuestro equipo te acompaña en cada cambio de programa, con objetivos definidos y seguimiento clínico, para que el proceso no se interrumpa y puedas avanzar con seguridad.
Acompañamiento profesional ante el trastorno por consumo de alcohol
El trastorno por consumo de alcohol requiere un tipo de apoyo que vaya más allá de la desintoxicación y el control de los síntomas. En esta fase del tratamiento es esencial contar con profesionales que comprendan cómo interactúan la salud física, la estabilidad emocional, los hábitos adquiridos y las circunstancias sociales de cada persona.
Por eso el acompañamiento que ofrecemos se organiza en un equipo clínico y terapéutico especializado, capaz de intervenir en todos esos niveles de forma coherente y coordinada.
Valoración médica integral del impacto del alcohol
Nuestro tratamiento para la adicción al alcohol lo lleva un equipo multidisciplinar propio. Intervienen médicos de familia e internistas para valorar el estado físico y las consecuencias del alcoholismo, especialmente cuando ha habido abuso del alcohol o consumo excesivo y prolongado.
Los médicos psiquiatras evalúan dependencia del alcohol, comorbilidades de salud mental y, si está indicado, tratamiento asistido con medicación. Enfermería y auxiliares realizan el seguimiento clínico diario durante los ingresos, cuidando la seguridad en fases sensibles como la abstinencia.
Abordaje psicoterapéutico y reconstrucción del entorno
Psicólogos generales sanitarios y terapeutas trabajan la parte psicoterapéutica con un plan estructurado, no improvisado. Se abordan los problemas de adicción que mantienen el consumo, incluidos patrones ligados a lidiar con el estrés, recaídas o dinámicas familiares complejas. Trabajo social, educadores e integradores sociales apoyan la reconstrucción del entorno y la reinserción, coordinando recursos cuando hacen falta redes estables de apoyo después del alta.
Coordinación continua y tratamiento integrado
La clave de nuestro programa es la coordinación médica y psicológica continua. El plan se revisa en equipo según evolución real, historia clínica y factores de riesgo como antecedentes familiares de alcoholismo. También se valoran situaciones específicas que el alcohol puede causar, como complicaciones durante el embarazo.
Por eso aquí no se trata solo de hablar. Es un abordaje médico y terapéutico integrado, con supervisión constante, pensado para dar seguridad al inicio y sostener la recuperación a largo plazo.
Apoyo para ti y tu familia frente a las consecuencias del alcoholismo
El alcoholismo impacta en la persona que bebe, pero también en quienes conviven con ella, que suelen llegar al tratamiento cargando preocupación, cansancio y mucha confusión. En este contexto es importante que la recuperación incluya espacios específicos para ordenar lo que ha pasado, resolver dudas y aprender nuevas formas de relacionarse.
El objetivo es que tanto el paciente como su entorno dispongan de herramientas claras para acompañar el cambio sin quedar atrapados en la culpa o el control.
Acompañamiento a la familia durante el tratamiento
Durante el tratamiento también trabajamos con tu entorno más cercano. La familia suele llevar tiempo preocupada, cansada o confundida, y a veces no sabe cómo ayudar sin acabar en discusiones o dinámicas que refuerzan el consumo.
Por esta razón, cuando el caso lo necesita, se incorporan sesiones familiares y espacios de orientación para que entiendan qué significa ser dependiente del alcohol, cómo el alcohol se refiere a una sustancia que puede alterar emociones y conducta, y cómo apoyar sin vigilar ni culpar. Se busca reconstruir la confianza, mejorar la comunicación y crear un entorno más seguro para la recuperación.
Preparar la vuelta a la vida diaria
A medida que avanzas, también trabajamos la reincorporación a la vida diaria. Esto incluye aprender a responder a situaciones de riesgo, manejar emociones difíciles sin usar el alcohol como una forma de escape, y reconocer señales tempranas antes de volver a beber bajo los efectos del alcohol. Si hay trabajo, estudios o responsabilidades familiares, el plan se ajusta para que la transición sea progresiva y realista, con herramientas concretas para sostener el cambio fuera del centro.
En Guadalsalus se pone estructura, acompañamiento profesional y un entorno protegido para que ese cambio sea posible y sostenible. Tú y tu familia no tenéis que hacerlo solos.
90%
Pacientes rehabilitados
16 plazas
Grupos reducidos
21 días
Transformación en tiempo récord
Encuentra ayuda para dejar el alcohol en Guadalsalus
El paso que cambia todo es una valoración. En Guadalsalus revisamos tu situación con calma, criterio médico y enfoque terapéutico, y te decimos con claridad cuál es el mejor camino para ti.
Si necesitas ayuda con la adicción al alcohol, puedes llamarnos o escribirnos de forma confidencial. Estamos disponibles 24 horas, todos los días.
¿Cuánto dura el tratamiento de la adicción al alcohol?
La duración es diferente en cada caso porque depende del nivel de dependencia, tu situación personal y cómo evolucionas. Si se necesita desintoxicación hospitalaria en la UDH, esa fase suele durar alrededor de 21 días, y luego continúa la rehabilitación a medio y largo plazo con terapia y seguimiento.
¿Puedo hacer el tratamiento sin dejar trabajo o familia?
Sí, en muchos casos se puede. Tras la valoración inicial, el equipo recomienda el programa más compatible con tu vida real, por ejemplo un tratamiento ambulatorio intensivo o una combinación por etapas.
¿Es obligatorio ingresar para tratar el alcoholismo?
No siempre. El ingreso se recomienda cuando hay dependencia física, recaídas repetidas o dificultad para sostener el cambio fuera de un entorno estructurado, pero también existe opción ambulatoria si tu caso lo permite.
¿Qué pasa si tengo una recaída durante el tratamiento?
El plan se ajusta, se refuerzan herramientas de prevención de recaídas y se revisa el nivel de atención necesario para seguir avanzando con seguridad.
¿Cuál es el primer paso si quiero dejar el alcohol?
El primer paso es una valoración médica y psicológica para entender tu patrón de consumo, tu salud física y mental, y tu contexto familiar y social. Con esa información se define un plan personalizado y el nivel de atención más adecuado.
¿Qué apoyo hay después del alta?
El tratamiento incluye un plan de seguimiento tras el alta con revisiones clínicas y apoyo terapéutico para consolidar lo aprendido en tu vida diaria. En algunos casos se recomienda también un grupo de apoyo como refuerzo, según tus necesidades.
¿Quieres recibir más información sobre nuestro centro y sus programas?
Cada ingreso se realiza en una habitación individual, amplia y luminosa, diseñada para preservar la privacidad y favorecer la concentración durante el tratamiento. La unidad cuenta con 16 plazas para garantizar un ambiente íntimo y controlado.
Cada ingreso se realiza en una habitación individual, amplia y luminosa, diseñada para preservar la privacidad.